El nacimiento de Einár

 Hola amigxs y familiares, estoy muy agradecida por tanta calidez y tanto apoyo recibido por parte de ustedes, gracias de verdad por tanto amor. 💜🙏💫

En el 2016 les platiqué la historia del nacimiento de Edén (cuyo relato ya no encuentro por cierto), ahora les platicaré la historia inesperada del nacimiento de nuestro nuevo integrante. Y digo inesperada por que salió muy diferente a como me lo había imaginado. Igual no lo cambiaría por nada.

También hice un video para YouTube muy resumido, del suceso (link hasta abajo).

El bollito salió del horno cuando estaba recién entrando a la semana 39, mi fpp (fecha probable de parto) era 5 de octubre, pero mi intuición muy fuerte desde el principio del embarazo me dijo que nacería el 29 de septiembre y aún sabiendo eso, estando anotado en la agenda de nuestra partera como "fecha intuitiva" la llegada de Einár nos agarró de sorpresa. 



Había estado preparándome, ya en la etapa del "nesting", tal cuál, limpiando el nido, acomodando la mini ropita del nuevo miembro de la familia, dejando comida congelada, buscando la ropa más cómoda para el post-parto, pintando arte para colgar en el altar del nacimiento. 

Pantaloncito de Jaguar, el Nahual de los hombres en mi casa.


Tuvimos nuestras clases de preparación para el parto, con Edén fueron de psicoprofilaxis y yoga. Con Einár llegó un conocimiento poderoso, tuvimos un curso de auto-hipnosis para el parto que si les interesa pueden encontrar información en Internet buscando Hypnobirthing, a nosotros nos guió nuestra grandiosa partera Gaia en unas sesiones profundas. Creo firmemente que fue lo que más influyó para que el parto fuese tan rápido y disfrutable. 

Gaia es una partera nacida en España pero es del mundo y  tiene una historia de vida increíble, con ella sí sentí esa conexión única desde el momento en que le escribí para conocerla. Ya había pasado por dos parteras pero no me sentía satisfecha con la atención, no tuve esa conexión que creo que es importante cuándo se trata de elegir quién va a ser tu acompañante en el umbral, sobre todo cuándo el velo se desvanece y todo se mezcla, no quieres tener vampirxs energéticos. Estaba en la semana 26 de embarazo cuando seguía en esa búsqueda y mi querida amiga Sara me platicó que ella había sido su acompañante en el nacimiento de su hija más pequeña, así que me pasó su contacto e inmediato le hablé. 


Gaia vivía a 40 min de mi casa (aproximadamente). Comenzamos con una sesión cada 15 días y conforme se fue acercando la fecha del parto ya nos veíamos 1 vez por semana. En cada visita ella tocaba mi barriga para conectar con bebé, lo sentía, lo media, y lo escuchábamos, nada de mirar por una pantalla ni consultas superficiales de 10 minutos. Emilio y yo nos quedábamos 2 horas con ella hablando de nuestro estado emocional, físico y mental. Hacíamos las sesiones de auto-hipnosis, platicábamos de las señales, sincronicidades, sueños y demás cosas que nos iban guiando a lo que se tenía que sanar para que el canal de parto estuviese limpio en todos los sentidos. 

 La primera alerta: Andaba ya por ahí de la semana 35-36, por la noche después de un orgasmo comencé a sentir contracciones, no paraban pero eran bastante irregulares, yo creía que bebé quería salir,le conté a Gaia, ambas sabíamos que era muy pronto. A las 4 am concilie el sueño, unas horas más tardes me comuniqué con Gaia y me platicó que esa noche tuvo un sueño dónde llegaba a mi casa (para entonces aún no iba a mi casa), que se sentía fría y que había unas mujeres trabajando con él maíz, había herramientas con las que se muele el maíz y con las que se hacen las tortillas, cuando ella se acercó le dijeron que las tortillas aún no estaban listas. Vengo de una familia de agricultores, mis abuelos trabajaban con el maíz, tenían su desgranadora entre otros utensilios. Pensé que quizás eran mis ancestrxs. Esa misma tarde hubo una reunión familiar en casa de mi tía Ramona para recibir a mi tía Emma que venía de visita de Monterrey y justo al entrar a la casa lo primero que vi gigante en la pantalla fue unas señoras desgranando maíz y haciendo tortillas. Mensaje recibido abuelas, Einár no estaba listo para salir. 🌽 

Llegué a la semana 38 y todo iba bien, eran las 12:30 am del 29 de septiembre cuando empecé a sentir contracciones no tan fuertes, durante el día no había sentido nada, así que supuse que eran las de braxton hicks (de falso parto) otra vez, aún así a las 12:46 am comencé a monitorear la frecuencia de las contracciones con una app y ya estaban como dice la regla 5,1,1 (durante 1 min cada 5 min durante 1 hora) aunque en realidad no alcancé a monitorear durante 1 hora completa pues a la 1:15 am fui al baño a evacuar y note un poco de sangre al limpiarme, ¡ya estaba dilantado!

Emilio por otro lado, reconoció la atmósfera y la mirada en mi rostro. Él sabía que pronto nacería así que se movilizó para preparar la manguera que utilizariamos para llenar la tina. 

Mientras yo sentada en la pelota de yoga recitaba cantos para abrir el canal de parto, eso despertó a Edén quién después se acercó para hacerme compañía. 



Eran la 1:36 am cuando le dije a Gaia que ya se viniera, pues sentía que ya estaba cerca. 

Puse la lista de canciones que había preparado para recibir a bebé (https://open.spotify.com/playlist/3toJY6JtcXBFsFAyEtHc7a?si=e9q1O1h3QHiUQv2DPIyAdg) y el humificador con esencia de menta ya estaba trabajando desde horas antes. La luz ya era tenue y la temperatura del ambiente era perfecta. 

Y entonces las olas comienzaron a sentirse más intensas y con más frecuencia, me vuelvo una ola en la pelota de parto, la bailo y la canto, las vibraciones de mi voz parecían de otro plano. 

"Déjate llevar", era la frase que practiqué en autohipnosis para entrar en trance con facilidad. 

Ya ni sé que hora es, me bajé de la pelota al suelo, Emilio colocó una toalla en el piso mientras yo en posición de 4 puntos me quito el vestido y le pido que me quite los calzones. Ya se iba por algo más pero le dije que se quedará pues sentía una necesidad de pujar con cada ola, por unos segundos me tensé y sentí miedo, él me sostuvo y me recordó que tenía que hacer todo lo contrario, "Déjate llevar" y con una sonrisa cambié a postura de rana donde el portal se abrió dándole la bienvenida ecstatica y amorosa a esta encarnación. 

Einár salió disparado, como si se estuviese deslizando por un tobogán, fue papá Emilio quién lo cachó, inmediatamente vimos la hora, las 2 am. Ascendente Cáncer! 


Así es como tuvimos un parto libre, amoroso, respetuoso, íntimo, sin anestesia, sin intrusiones, sin miedo. 

2:20 am llegó Gaia a recibir a la hermana placenta, y a cuidarnos con su medicina y sabiduría ancestral. 

Al día siguiente el abuelo fuego nos ayudó en el ritual de corte del cordón para separar a Einár y su compañera sagrada, La Placenta. 

Así es como pasó y no, no fue suerte. Estuve meses estudiando, practicando, entrenando mente, cuerpo y sanando traumas, emociones, navegando el inconsciente para traer las sombras a la luz de la consciencia,  empoderandome, re-programandome, quitando miedos y condicionamientos, sanando las heridas que me correspondian del linaje materno. 

Gracias por leerme, los quiero mucho.


Link del video resumido 👉Nacimiento de Einár, parto en casa




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